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“Separar a los niños recién nacidos de sus madres no es ingenuo, tampoco es casualidad ni es un error” (Gutmann 2003); con esta declaración Laura Gutmann lleva el tema del parto y de su manejo actual en muchos países a un nivel político y social: si no es casualidad ni un error, debe tener alguna intención en el hecho de separar a los bebé de sus madres desde el nacimiento. Su respuesta ante esta inquietud, como también la de otros profesionales, es clara: esta separación tiene como motivo facilitar la dominación de las personas y mantener las estructuras de poder (1,2). Las personas emocionalmente necesitadas, desconectadas de sus propias emociones, son las personas que luego se dejan dominar de manera fácil a través de unas promesas de bienestar, a través de una figura paterna o materna que nos promete afecto y ser reconocidos. Pero, ¿cómo generan esta desconexión? Muchos profesionales están de acuerdo que se genera a partir de un sistema que lleva a romper el vínculo natural de madre e hijo; a continuación quiero explicar cómo funciona este proceso de desconexión, para empoderar a los futuros padres de recuperar este vínculo natural y protector que ha permitido la supervivencia de la especia desde el principio.

Quisiera demostrar de qué forma se inicia la ruptura del vínculo a partir de la intervención médica, de reglamentos equivocados o de desinformación, en los diferentes momentos determinantes para la relación madre-hijo.

…El texto completo lo encuentras en mi libro “Construyendo Vínculos”

  1. Gutman, L. (2013). La Biografía Humana. Una nueva metodología al servicio de la indagación personal. Gurpo Eidtorial Planeta, S.A.I.C. p. 106
  2. Rodrigañez Bustos, C. (2007). TENDER LAURDIMBRE El parto es una cuestión de Poder I Congreso Internacional de Parto y Nacimiento en Casa Jerez, 2000